En su tercera temporada como preparador físico de Mariscos Antón Cortegada, Damián Pujales afronta un nuevo curso con la misma ilusión del primer día y con un conocimiento cada vez más profundo del club, de la categoría y de las exigencias de un equipo de Liga Femenina 2.
Hablamos con él sobre la preparación de la plantilla, el control de cargas, la prevención de lesiones, la importancia del trabajo individualizado y una idea que atraviesa toda su forma de entender el baloncesto: crecer cada día desde la exigencia, pero también desde la pasión.
Construir desde la pretemporada
En su tercera temporada en Mariscos Antón Cortegada, Damián Pujales afronta un nuevo curso con la misma ilusión del primer día y con un conocimiento mucho más profundo del club y de sus exigencias. La pretemporada vuelve a ser el punto de partida para sentar las bases físicas del equipo, adaptar el trabajo a perfiles muy diferentes y preparar a la plantilla para llegar al inicio de competición en las mejores condiciones posibles.
1. Esta es ya tu tercera temporada en el club. ¿Cómo afrontas este nuevo año con Mariscos Antón Cortegada?
Principalmente, con mucho agradecimiento. El hecho de poder estar aquí por tercera temporada consecutiva, en un club con tanta historia, es posible porque muchas personas han confiado en mí.
La ilusión por este proyecto me ha acompañado siempre, desde el primer día, y puedo decir que con el paso de las temporadas ese sentimiento no solo no disminuye, sino que se intensifica. Es algo que me hace profundamente feliz.
2. ¿En qué aspectos se centra principalmente el trabajo durante las primeras semanas de preparación?
Durante las semanas previas al inicio de la pretemporada intentamos ofrecer a cada jugadora un plan corto de acondicionamiento físico que les permita llegar en las mejores condiciones posibles y aprovechar al máximo el tiempo desde el primer día.
Ese trabajo previo se centra, sobre todo, en conseguir que puedan empezar a entrenar en pista con un riesgo de lesión lo más bajo posible.
No es sencillo, porque las demandas físicas que aparecen en pista tienen un componente importante de incertidumbre y son difíciles de reproducir fuera de ella. Por eso intentamos preparar al máximo a las jugadoras antes de comenzar con la carga específica del baloncesto.
3. La plantilla cuenta con jugadoras nuevas y otras que ya conoces de temporadas anteriores. ¿Cómo se adapta la preparación física a perfiles tan diferentes?
Las jugadoras que llevan trabajando con nosotros varias temporadas están ya muy adaptadas a nuestra forma de trabajar. Además, hablamos de cuatro perfiles con una ética de trabajo excelente y profundamente profesional.
El caso más destacable es el de Cristina Loureiro, que como capitana es un ejemplo absoluto para el resto de las jugadoras.
Con las nuevas incorporaciones realizamos numerosos test, entrevistas y mediciones durante la pretemporada. Todo ello nos permite conocer mejor las características de cada jugadora y adaptar e individualizar el trabajo en la medida de lo posible.
Aun así, debo reconocer que individualizar dentro de la dinámica de un equipo es una tarea bastante compleja en muchas ocasiones.
4. ¿Cómo has visto la evolución del equipo desde los primeros entrenamientos hasta este momento?
Estoy especialmente contento, porque creo que se ha hecho un gran trabajo durante esta pretemporada.
En el apartado físico recogemos muchos datos relacionados con la percepción del esfuerzo y con aspectos de wellness que nos permiten controlar las cargas semanales y conocer otros factores que pueden influir en la fatiga de las jugadoras.
La evolución que estamos observando semana tras semana es importante. En nuestro ámbito hablamos continuamente de las adaptaciones y de la sobrecarga progresiva como principios fundamentales para mejorar el rendimiento, y estamos viendo que las jugadoras se están adaptando rápido y bien a todos los estímulos que les proponemos.
Creo que hemos crecido enormemente desde la primera semana de pretemporada hasta esta primera semana de competición, y es algo que se aprecia en el día a día del equipo.
5. ¿En qué punto físico consideras que llega el equipo al inicio de la competición?
Creo que llegamos en un momento físico muy bueno, principalmente por la exigencia de la pretemporada que hemos realizado.
Nos hemos enfrentado a equipos con un nivel físico muy alto y que nos han planteado desafíos muy diferentes. Eso ha obligado al grupo a responder ante estímulos muy variados y a adaptarse a situaciones muy distintas.
Haber vivido escenarios tan exigentes durante estas semanas creo que nos permite llegar mejor preparados para afrontar el inicio de la competición.

Medir, adaptar y prevenir
La preparación física va mucho más allá del trabajo fuera de pista. Controlar las cargas, interpretar cómo responde cada jugadora, prevenir lesiones y coordinar cada sesión con el cuerpo técnico y fisioterapia forma parte del día a día. Pujales explica cómo se estructura ese trabajo y qué herramientas utilizan para buscar el máximo rendimiento con el menor riesgo posible.
6. ¿Cómo se consigue encontrar el equilibrio entre trabajar fuerte en pretemporada y evitar una carga excesiva antes de comenzar la Liga?
En mi opinión, la clave muchas veces no está en trabajar fuerte, sino en trabajar bien.
Y trabajar bien pasa siempre por realizar una buena planificación, estructurar correctamente las sesiones y adaptar las cargas a las necesidades individuales y colectivas del equipo.
Para conseguirlo hacemos una recogida constante de datos que nos permite conocer cómo perciben las jugadoras las cargas de entrenamiento. Combinando esa información con otros parámetros obtenemos determinados valores que nos ayudan a saber si estamos avanzando en la dirección adecuada.
Y, además de los datos, hay algo que me han enseñado desde siempre y que considero una de las mejores herramientas que podemos tener: ver, escuchar y comprender a la jugadora.
7. ¿Qué papel tienen la prevención de lesiones y el trabajo individualizado dentro de vuestra planificación? ¿Existe mucha coordinación entre preparación física, cuerpo técnico y fisioterapia?
La coordinación dentro del staff es fundamental porque todas las piezas tienen que encajar como en un puzle.
Trabajar con David, Álex y Zeltia es realmente fácil. Desde el principio hemos conseguido una sinergia que permite cohesionar muy bien todo el trabajo.
Las sesiones de preparación física y los entrenamientos en pista están planificados previamente y encajados dentro de una estructura en la que tenemos en cuenta diferentes variables que pueden modificar la intensidad del entrenamiento.
La cohesión de todo ese trabajo es posible gracias a la excelente comunicación que existe entre las distintas áreas del staff.
Y todo ello repercute directamente en uno de los grandes objetivos que debe tener cualquier equipo: alcanzar el máximo rendimiento posible reduciendo al mínimo el riesgo de lesión.
8. En una categoría tan exigente como Liga Femenina 2, ¿qué importancia tiene la preparación física a lo largo de toda la temporada?
La LF2 es una competición tremendamente exigente. Cualquier equipo te puede ganar y todos los rivales son especialmente fuertes cuando juegan en casa.
Si analizas muchos partidos, ves que los marcadores llegan muy igualados a momentos decisivos, especialmente al último cuarto. Eso ya aporta mucha información: no puedes relajarte, no puedes permitirte minutos de baja intensidad y no puedes afrontar ningún encuentro pensando que será sencillo.
Además, cuando juegas lejos de casa, independientemente del rival, siempre aparece un desafío añadido.
Por todo ello, la preparación física es clave durante toda la temporada. Y no debemos entenderla únicamente como el trabajo paralelo que se realiza fuera de la pista, sino también como la planificación, el control y la distribución de las cargas de entrenamiento.
Intentamos tener en cuenta el mayor número posible de factores más allá de la pista: las ventanas de descanso, las características de los viajes, la división de la temporada en diferentes ciclos, la alimentación…
Hacemos un gran esfuerzo para que todo lo relacionado con la preparación física tenga una influencia positiva sobre el rendimiento del equipo.
David nos lo dice muchas veces con un ejemplo muy gráfico: igual que el carpintero tiene su martillo como herramienta de trabajo, la herramienta de una jugadora es su propio cuerpo. Y, por tanto, tiene que cuidarlo y conservarlo en las mejores condiciones posibles.
9. ¿Qué indicadores o sensaciones os permiten saber si una jugadora o el equipo están respondiendo bien a las cargas de trabajo?
Nuestro principal indicador es la percepción del esfuerzo que tiene cada jugadora después del estímulo propuesto.
Al finalizar cada sesión, las jugadoras responden a una encuesta en la que valoran distintos aspectos: horas y calidad del sueño, nivel de estrés, estado de ánimo durante el día, esfuerzo percibido tanto dentro como fuera de pista, dolor muscular, fatiga general…
Toda esa información se acumula en nuestro documento de trabajo y nos permite obtener determinados valores que utilizamos para controlar la carga. Entre ellos están las llamadas Unidades Arbitrarias, que nos ayudan a conocer si cada jugadora está recibiendo una dosis de entrenamiento adecuada dentro de cada microciclo.
Esa sería la explicación resumida, porque en realidad es bastante más complejo. El trabajo en pista no es lineal ni simétrico y cada jugadora, en función de su tamaño, posición o estilo de juego, responde de manera diferente. Eso puede modificar mucho su percepción de una misma sesión.
Por eso, la observación y la capacidad para interpretar todos esos factores son casi tan importantes como la propia recogida de datos.

Pasión, crecimiento y una identidad compartida
Más allá de los datos y la planificación, el preparador físico de Cortegada habla de algo que considera esencial: la pasión. El objetivo es que el equipo transmita energía, compromiso y ganas de crecer cada día. Una filosofía que también conecta con su propia manera de entender el trabajo dentro del staff y con el deseo de ayudar a cada jugadora a seguir evolucionando.
9. ¿Qué te gustaría que se viera físicamente en la pista cuando la gente vea jugar a este Cortegada?
Sin ninguna duda, lo que más nos gustaría es ver un equipo con pasión.
Somos un staff bastante romántico en la idea de que el baloncesto es uno de los trabajos más bonitos y apasionantes del mundo, y no podemos permitirnos jugar sin ese fuego en la mirada.
Somos un equipo joven, desde las jugadoras hasta el propio staff, y creo que esa inquietud por querer dar siempre el máximo, tan propia de la juventud, debe convertirse en una de nuestras señas de identidad.
Hace ya tres años que Álvaro Fernández me inculcó esa idea de querer crecer juntos cada día. Después Manu Santos continuó haciéndome creer que el camino correcto es intentar mejorar jornada tras jornada y ahora, con David Bernárdez, el mensaje sigue siendo igual de intenso.
Quiero que todas las jugadoras perciban esa filosofía como algo nuestro, algo propio de este proyecto.
10. Para terminar, ¿qué objetivo personal te marcas esta temporada dentro del cuerpo técnico?
Dentro del cuerpo técnico siempre me marco el mismo objetivo: ser un buen compañero, ser útil para los demás y, sobre todo, ser una buena persona.
Pero más allá de los objetivos personales, que para mí tienen menos importancia, hay uno que me ilusiona especialmente y que me da fuerzas para levantarme cada día con una enorme pasión por este trabajo: conseguir que Sarah, Lisa, Cris, Martita, Claudia, María Sánchez, María Angulo, Isa, Marta Maestro, Naroa, Tere y Raida sean mejores jugadoras.
Transmitirles nuestra pasión y, por qué no, contribuir también a que sean todavía mejores personas.